El origen de la casa a la que hoy se designa Casa del Monte se pierde en la memoria del tiempo. Durante siglos fue el centro de una gran explotación agrícola que cubría la zona circundante. Sin retensiones de origen aristocrático, su grandeza se refleja en el carácter funcional de su arquitectura tradicional utilizando materiales nobles de la región, y en la sencilla capilla construida en el siglo XVIII.
La transformación de la sociedad y de los valores relegó la Casa del Monte gradualmente a segundo plano, degradándose mucho a lo largo de los últimos cien años. A finales del siglo XX fue recuperada y transformada por la visión de un hombre - afortunadamente para todos! Hoy es una lujosa vivienda de vacaciones que abre sus puertas al turismo, aliando su carácter tradicional con el confort del siglo XXI.
La casa tiene nueve habitaciones, siete cuartos de baño, áreas comunes deslumbrantes, y áreas de diversión interior y exterior para todos los gustos.
Aliado a una propiedad de carácter excepcional, ofrecemos algunos servicios de base y proponemos servicios complementarios para valorar la experiencia en la región duriense.
Se intenta encontrar un equilibrio entre simplicidad y lujo sin ostentación.











